| fotoencuentros 07. Actividades para el viernes 19 de enero de 2007 |
| Redacción Murcia | |
| 18/enero/2007 | |
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20 h. Catedral Gallery. Murcia. Inauguración de la exposición de Ciuco Gutiérrez "Así me lo han contado", con presencia del autor. Sección galerías.
Ciuco Gutiérrez (Torrelavega, Cantabria, 1956). Comienza su carrera fotográfica en la década de los 80, en pleno apogeo de la movida madrileña, y desde entonces ha expuesto su obra en más de un centenar de ocasiones, tanto en salas españolas como extranjeras. Sus obras forman parte de las colecciones de los centros de arte más importantes de España (MNCARS, IVAM, fundaciones La Caixa, Lunwerg, Polaroid, Caja Cantabria, Coca-Cola, Banesto y Arte y Tecnología, Unicaja Málaga, Caja Burgos, ...). Definido como fotógrafo pop y kitsch, ha creado todo un mundo personal alrededor del color y los objetos. Un universo repleto de fantasía donde los objetos cotidianos cobran vida y se convierten en parte del juego de la imaginación para contarnos su propia historia. En España ha expuesto en el MNCARS, Círculo de Bellas Artes de Madrid, Centro Cultural Conde Duque, Arco (casi ininterrumpidamente desde 1990), y en el extranjero lo ha hecho en Estados Unidos, Costa Rica, Francia, Argentina, Egipto, Chile, Paraguay, Perú, Uruguay, México, Marruecos, Italia, Países Bajos, Alemania y Bélgica. La exposición Así me lo han contado En la primavera de 1983 soñé por primera vez en mi vida con imágenes fijas muy definidas. Me desperté sobresaltado en mitad de la noche, busqué papel y lápiz y las dibujé. Volví a la cama y al día siguiente solo tenía un objetivo: hacer reales las imágenes de mi sueño. A partir de ese momento ya no hubo marcha atrás, mi imaginación empezó a maquinar todo tipo de imágenes ante el estímulo de cualquier objeto, cualquier frase, cualquier color. Había encontrado un espacio mental y un lenguaje con el que contar cosas, historias, emociones y sensaciones. Ese fue el comienzo de un proceso de acumulación de objetos de todo tipo, comprados en rastrillos, encontrados en contenedores, en casas de amigos, entre los juguetes de hijos y sobrinos, en los Todo a 100, en las tiendas de souvenirs, ... En fin, todo aquello que me emitía algún mensaje pasaba a formar parte de mi estudio para luego participar en un complejo entramado de imaginación e imágenes. Los personajes, los animales y los objetos se convierten en actores y atrezo que están esperando su oportunidad para actuar y aparecer en escena. Había días en los que todos intentaban levantar la voz para que los oyera y los rescatara del olvido en el que se encontraban en el fondo de un cajón o en una caja de zapatos. Todos querían contarme su historia personal para que la plasmara en una imagen y así hacerse visibles. Pero eran tantas, infinitas diría yo, las historias que están encerradas en cada uno de ellos que a veces me abrumaban. Hace 4 años que decidí que me iba a limitar a fotografiarlos simplemente para presentarlos en sociedad, como si de un casting de actores se tratara, intentando quitarles gran parte de su carga narrativa. Quería distanciarme de ellos y de sus voces y mostrarlos con todos sus potenciales, sin marcarles el sentido de su discurso, para que cada espectador tomara sus propias decisiones frente al objeto. Algunos se revelan y se agrupan intentando crear algunas frases de un guión para que yo lo realice sin rechistar. Como soy un flojo, en ocasiones casi me convencen y estoy a punto de sucumbir de nuevo para fotografiarlos tal y como ellos se ven. Suelen ser los objetos y personajes fetiches que se creen importantes porque yo les he prestado más atención que a otros y, por tanto, escuchado más. En fin, que esto es un lío, que no sé qué es verdad y qué es ficción; qué es mío y qué es de ellos. El caso es que en el último año me he convertido en un coleccionista de nubes y los tengo muy abandonados, pero he conseguido aplacar, por el momento, sus voces. Ciuco Gutiérrez |