| Karton Boulevard Imbérica |
| Redacción | |
| 06/marzo/2006 | |
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En Valladolid ya nadie los aguantaba, se habían convertido en la oveja negra del lugar. Sus conciertos no eran normales, llegaron a encerrarse dentro de un armario para tocar. En otras ocasiones se dedicaron a improvisar durante horas lo primero que les venía en mente. Creaban ambientaciones escenográficas extravagantes, y se juntaban dos baterías, ( una de ellas encima de la barra del bar) tres guitarras y dos o tres bajos más. Aquella noche la policía puso fin al espectáculo cerrando el bar, pero los rumores ya se habían extendido a gran velocidad entre la población. Algunos incluso, los acusaban de pretenciosos. La mala reputación de los jóvenes les obligó al exilio. Los hermanos Corral: Poncho, Gustavo y Nacho, como en el cuento de los tres cerditos, huyeron del lobo y vagaron por la vieja Europa durante años. Seducidos por la aventura, peregrinaron por la senda incierta de los músicos callejeros bajo soles y lunas rojas; y prendados de la música balcánica y oriental, volvieron renovados a su Valladolid natal con un proyecto serio en entre las manos. Llegaron a desfilar, ocasionalmente, durante este tiempo, un par de chelos, un contrabajo, un trombón y un fagot entre otros. Finalmente se concretó una formación casi acústica, de músicos cualificados, que además de improvisar, se atrevería a entrar en el estudio de grabación. Y así fue como nació Piedra 1 (Galileo, 2002). Música viva, exótica, imaginaria, loca y genial, divertida y atrevida. Para originales, ellos. |